Adicción a la comida

adiccion comida sitio 4Publicado en Revista Indualimentos, 2014

“No hay evidencia de que existan alimentos adictivos. Cuando hablamos de adicción éste es un concepto muy serio. Ahora, es un hecho que ciertas comidas activan circuitos de recompensa, pero de ahí a que esto sea una adicción, hay mucho camino por recorrer. La evidencia científica que tenemos hasta ahora no apunta a determinados alimentos como adictivos, pero sí apunta a patrones conductuales adictivos hacia la comida en general, que es algo diferente y que puede ocurrir en determinadas personas”, asevera Miguel Alonso-Alonso, Doctor y Director del Laboratory of Bariatric and Nutritional Neuroscience Center for the Study of Nutrition Medicine de Harvard Medical School, quien ofreció la charla “Placer y Control: Bases Neurocognitivas de la conducta alimentaria”, realizada en Santiago, en el marco del evento organizado por la FAO, “Alimentación Saludable: Una mirada Global”.

Pese a que hasta ahora no hay evidencia científica de que los alimentos que produce la industria contengan propiedades adictivas para el organismo humano, actualmente se está llevando a cabo una investigación en el Reino Unido para demostrar que el azúcar efectivamente es «adictivo». De igual forma, son varios los expertos del mundo de la nutrición que han catalogado de “adictivos” algunos alimentos como pizzas, chocolates, papas fritas y helados, además de la cafeína. Incluso, en su momento se levantó el dedo acusador en contra de la Coca-Cola, bajo el argumento de que su fórmula contenía elementos “adictivos”, además de «nocivos» para el organismo.

“Ahora bien, la adicción a la comida sabrosa se gesta a partir de una interacción entre comida y entorno”, advierte Alonso-Alonso. “Es cierto que las comidas apetitosas se asocian con placer y recompensa, y hoy hay un abuso de éstas últimas. Pero este proceso se mueve dentro de un rango que no corresponde a la adicción. La adicción es un problema que afecta gravemente a la persona y a su entorno familiar, y hasta ahora, no hemos visto a individuos robando con el fin de comprar comida sabrosa, como sí ocurre en el caso de las personas que sufren de adicción a las drogas o al alcohol”.

Es más, acota el especialista, «la comunidad científica concluye que no hay evidencia de sustancias adictivas en los alimentos que produce la industria. En consecuencia, y en lo relacionado con la conducta alimentaria, hay una relación muy importante entre la comida, la predisposición individual y el contexto”.

Si bien el mercado y la publicidad ejercen una importante influencia en la conducta alimentaria, “no lo es todo”, afirma el doctor. “La conducta alimentaria se cuadra con todas las conductas relacionadas con la salud, por ello hago hincapié en el contexto, que además de involucrar a la industria y la publicidad, también contempla la actividad física, el grado de stress, nuestras elecciones dietarias, la forma en que compramos (si es compulsiva o selectiva), dónde compramos y los valores nutricionales que transmitimos a nuestros hijos. En síntesis, el contexto es todo lo relacionado con las actitudes en torno a la comida, y son éstas las que finalmente dan forma a un estilo de vida que puede ser saludable o no”.

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