Antioxidantes, fuente de salud y juventud

antioxidantes sitioPor Marina Parisi, publicado el 2017

Se nos ha dicho hasta el cansancio que debemos consumir antioxidantes y sabemos que son buenos para el organismo. Pero, ¿para qué sirven y cuáles son sus beneficios?  Nuestro cuerpo, al igual que todo lo que nos rodea, está constituido por átomos que se agrupan en moléculas. “Una molécula estable está constituida por pares de átomos, mientras que la molécula inestable (radical libre) presenta un número impar de átomos. Vale decir, los radicales libres tienen un electrón libre y ello les permite ´atrapar´ desechos metabólicos. De hecho, también se encargan de capturar virus, bacterias y otros agentes extraños, cumpliendo una importante función de equilibrio en nuestro organismo”, asevera María Cecilia Benavides, Nutricionista de NUTRICLINICAL.

“El problema empieza cuando hay un exceso de radicales libres en la sangre, el cual es producido por una dieta desequilibrada, abuso de alcohol, humo del tabaco y contaminación ambiental”, advierte la experta. “En su afán por atrapar el electrón que les falta y lograr su estabilidad electroquímica, los radicales libres ´devoran´ los electrones de las moléculas estables. Aunque la vida promedio de un radical libre es de microsegundos, éste tiene la capacidad de reaccionar contra todo lo que está a su alrededor, provocando un gran daño en moléculas, membranas celulares y tejidos.  Este desequilibrio es conocido como stress oxidativo”.

Y si este exceso de radicales libres en la sangre se prolonga durante años, puede gatillar enfermedades como envejecimiento prematuro, cataratas, carcinogénesis, ateriosclerosis, hipertensión arterial, angina, isquemia y accidentes cerebrovasculares, amén de otras patologías.

“Para evitar la proliferación desordenada y excesiva de radicales libres, se deben consumir cantidades elevadas de alimentos ricos en antioxidantes, los que invalidan la acción de los radicales libres y minimizan el daño celular. En el fondo, los antioxidantes son sustancias capaces de liberar electrones en nuestra sangre, los que se convierten en presa fácil para los radicales libres”, grafica Benavides.

La vitamina C ejerce una poderosa acción antioxidante y sus principales fuentes son frutas cítricas como el limón, naranja, mandarina, kiwi y frutillas, precisa la nutricionista. “También algunas verduras como el tomate y el brócoli, son ricos en vitamina C. La vitamina E es otro nutriente que ayuda a combatir los radicales libres, y la encontramos en alimentos oleosos o aceitosos, como el aceite de canola, soya, oliva, pepita de uva y maravilla. Frutos secos como el maní, almendras, nueves, avellanas y pistachos igualmente son altos en vitamina E”.

Adicionalmente, los carotenoides y flavonoides son un grupo de pigmentos orgánicos que cumplen una importante función antioxidante, apunta Benavides.  “Los carotenoides se dividen en dos familias: los carotenos y las xantofilas. Los carotenos son aquellos que tiene color rojizo-anaranjado y los podemos encontrar en la zanahoria, zapallo, papaya, tomate y mandarina. Mientras que las xantofilas son aquellas que tiene una coloración amarilla-café y están presentes en algunas algas, espárragos y kiwis”.

“Los flavonoides, en tanto, se encuentran en frutas (manzana), verduras (cebolla), así como en la cerveza, vino, té verde, té negro y soja”, concluye la nutricionista.