Cesárea: Origen de Alergias Alimentarias

Cesarea sitio IIPublicado en Revista Indualimentos, 2015

“Nuestra flora intestinal modela nuestra salud, y en este sentido, es muy importante que el parto sea normal,  debido a que cuando el bebé transita por la vagina de la madre hacia el exterior, justo en este preciso momento, la madre traspasa la flora intestinal adecuada al niño», explica la Dra. Lilia Masson, Consejera Científica de ILSI Sur Andino y Presidente de CAPCHICAL, LATINFOODS. «Posteriormente, y a través de la leche materna, la madre continua entregando al bebé todos estos componentes que requiere su flora intestinal. ¿Qué ocurre con la cesárea?, el niño sale estéril a un medio absolutamente contaminado, sin la flora intestinal de la madre que lo protege, y con el tiempo, el menor adquiere alergias alimentarias”, recalca la experta. “Todo lo anterior debido a que la cesárea no es natural”.

La doctora Masson se refirió a esta situación en particular durante su nutrida exposición sobre Fibra Dietética, realizada en la Universidad Iberoamericana de Ciencias y Tecnología, y en el marco de la celebración del Día Mundial de la Alimentación.

“Es importante destacar que la fibra dietética tiene un particular y benéfico efecto fisiológico sobre la microflora intestinal, gatillando la acción inmunomoduladora (aumenta la capacidad del sistema inmune de ejercer más de una función), promoviendo el ataque contra células malignas, inhibiendo el crecimiento de bacterias y levaduras dañinas, mejorando la absorción mineral y reduciendo la intolerancia a los alimentos, como también la posibilidad de contraer alergias alimentarias”, describe la investigadora.

Junto con estimular el crecimiento de una flora intestinal saludable, la doctora asevera que la fibra dietética además produce nutrientes como vitaminas del grupo B y enzimas digestivas. La fibra dietética se encuentra especialmente presente en frutas, verduras, cereales integrales y legumbres. Algunos ejemplos son las lentejas, habas, arvejas, frambuesas, manzanas, peras, alcachofas, brócoli y semillas de linaza.

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