Coca-Cola, la peor de todas

imagesPublicado por Marina Parisi, 2017

En 1998 Coca-Cola fue nombrada una de las “10 peores empresas” por la revista estadounidense Multinational Monitor. ¿El motivo?, “llenar a los niños de azúcar,  agua de soda y otras sustancias”. Y aunque hasta el día de hoy la compañía no ha querido revelar los ingredientes de su famosa “fórmula secreta”, el mundo científico se ha abocado al estudio de sus componentes, descartando de plano algún valor nutritivo (cero aporte de vitaminas, proteínas y minerales). En cambio, se ha corroborado la presencia de azúcar, endulzantes y aditivos químicos (conservantes y colorantes) que pueden causar daño a la salud, especialmente si su ingesta es habitual y considerable. Los siguientes descubrimientos son aplicables tanto para la Coca-Cola tradicional como para la Coca-Cola Zero y la Coca-Cola Light.

Entre los ingredientes que han sido identificados en la bebida, figura el ÁCIDO FOSFÓRICO (utilizado como aditivo), que es uno de los anticorrosivos utilizados por la industria mecánica para limpiar motores. En el organismo humano provoca desmineralización ósea, ello significa que el refresco impide la adecuada absorción de calcio, debilitando los huesos y pudiendo llegar a producir osteoporosis.

Además, la combinación del ÁCIDO FOSFÓRICO CON AZÚCAR Y FRUCTUOSA en el caso de la Coca-Cola tradicional, dificulta la absorción de hierro, lo que puede generar anemia y mayor facilidad para contraer infecciones, principalmente en niños, ancianos y mujeres embarazadas.

La Coca Cola también contiene GAS CARBÓNICO, que a juicio de especialistas de AMEDEC, (Asociación Mexicana de Estudios para la Defensa del Consumidor), es un ingrediente que provoca “adicción psicológica”. Cabe explicar que México es uno de los principales consumidores de la bebida en la región latinoamericana.

El color característico de la Coca Cola se debe a un aditivo químico que los expertos han identificado como e-150, el cual ha sido asociado con deficiencia de vitamina B6, la que es importante para la metabolización de las proteínas y la salud de la sangre. La carencia de vitamina B6 puede producir anemia, depresión, confusión y bajo nivel de glucosa en la sangre.

Otra sustancia potencialmente adictiva en la Coca-Cola, es la CAFEÍNA. Esta sustancia consumida en módicas cantidades (20 mg) es un estimulante del sistema nervioso que produce sensaciones “agradables”. Pero, si se ingiere en cantidades elevadas (400-600 mg) puede provocar insomnio, taquicardia, dolores de cabeza y ansiedad. Una lata de Coca Cola contiene aproximadamente 50 mg de cafeína. Sin embargo, una lata nunca es suficiente y si se tiene a mano el envase de más de un litro, peor. Así, la ingesta de cafeína fácilmente puede llegar a niveles tóxicos.

Por último, los AZÚCARES que contiene la Coca-Cola tradicional no logran ser digeridos por el organismo, transformándose en grasa y dando como posible resultado sobrepeso u obesidad.

Después de leer todo esto, ¿vale la pena tener en casa Coca-Cola para tu consumo o el de tus hijos?