Dieta Mediterránea, la mejor de todas

Dieta mediterranea sitioPor Marina Parisi, 2017

“La dieta mediterránea ha demostrado prevenir infartos en personas que nunca lo han tenido, como también ha probado prevenir eventos cardíacos en personas que ya los han sufrido”, asevera el Dr. Felipe Pollak, Profesor del Departamento de Nutrición, Diabetes y Metabolismo de la Universidad Católica de Chile. “Este régimen también ha comprobado ser muy eficiente para prevenir la diabetes. Es la mejor dieta que hay. Incluso, algunos estudios clínicos han determinado que ésta podría prevenir ciertos tipos de cáncer. Todo ello gracias a que es alta en frutas, verduras y granos; propone un elevado consumo de grasas monosaturadas (nueces, palta, aceite de oliva) y de Omega 3 (salmón, sardina, atún)”.

De hecho, agrega el médico, la dieta Mediterránea ha sido evaluada mediante el método científico y a través del tiempo, comparándola con otros regímenes que aseguran ser saludables, y el resultado es que ha demostrado ser la más eficiente para perder y controlar el peso, además de ganar salud.

“La dieta Mediterránea tiene de todo”, enfatiza Alfonso Valenzuela, Bioquímico y Jefe del Laboratorio de Lípidos y Antioxidantes del INTA, “es cuestión de mirar la salud de los italianos, los franceses y de toda la gente que habita en la región Mediterránea. Ellos no comen mucho, pero comen de todo. Entonces, una dieta omnívora (que incluye tanto la ingesta de carne como vegetales y frutas), que además incorpora mucho pescado y polifenoles (sustancias que ejercen una acción antioxidante presentes en frutas y verduras de color rojizo, en trigo, semillas, té y cacao), resulta muy completa y saludable”.

El seguimiento de la dieta Mediterránea, además de ayudar a bajar de peso, contribuye a incrementar la sensación de bienestar físico, y mejora del funcionamiento del riñón y el corazón. Asimismo, y tal como lo asegura el Dr. Pollak, estudios recientes ha descubierto que la tasa de mortalidad por cáncer es menor entre quienes la practican comparado con aquellas personas que habitan en los países del norte de Europa y de América, quienes tienden a abusar de la comida rápida, los alimentos procesados y las grasas saturadas. Un ejemplo de dieta Mediterránea es el siguiente:

Desayuno: Café con leche. Dos tostadas integrales con queso de cabra para untar. Una manzana.

Media Mañana: Barrita de cereales, zumo natural de naranja.

Almuerzo: Ensalada de pepino, aceitunas negras, cebolla y queso Feta. Salmón con arroz y verduras al papillote.

Merienda. Muesli con fruta desecada.

Cena: Acelgas rehogadas con ajos tiernos. Brochetas de pavo y tomate cherry a la plancha con cuscús. Chirimoya.

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