Luna, una perrita extraordinaria

Luna 8Por Marina Parisi, publicado el 2018

Cuando un cachorro tiene tan solo meses de vida, lo natural es que juegue, corra y crezca rodeado del amor y el bienestar que le proporcionan sus dueños. Infelizmente, éste no ha sido el caso de Luna. La perrita, con solo siete meses de vida, fue violada en forma reiterada por su dueño (un individuo alcohólico que vive en Colina). Como la cola le molestaba para violarla, el tipo llegó y se la cortó a la fuerza, para luego abandonarla en medio de la calle. Este es el momento en que Luna (julio del 2017), bañada en sangre y gritando de dolor, es rescatada. Todo esto está documentado por exámenes médicos, evaluaciones etológicas y testigos que presenciaron parte de esta historia. El individuo ha sido identificado y denunciado ante la justicia, pero el personaje continúa sin ser castigado.

Una vez rescatada, Luna recibe atención médica e inmediatamente es operada para “tratar” de reparar lo que le quedó de su malograda colita. Pero las atenciones médicas no finalizarían aquí. A poco andar, la perrita se enfermaría de Distemper (virus que afecta el sistema respiratorio, gastrointestinal y nervioso). Superado este desequilibrio, Luna se vería obligada a enfrentar nuevos obstáculos.

Al ver que Luna caminaba raro y una de sus caderas sobresalía, se le tomaron radiografías que arrojaron Displasia de caderas grado 4. Además, una cabeza de fémur estaba a punto de salir de su sitio, mientras que el otro también estaba en un ángulo riesgoso. En otras palabras, una de sus patitas traseras podía quedar “bailando” en cualquier momento y la otra estaba comenzando a salirse de su lugar. Así, Luna tuvo que ser operada primero de una cadera y luego de la otra, con las correspondientes recaídas físicas (escaza movilidad, fragilidad extrema y mucho dolor).

Un ser encantador

Con todo este historial a cuestas, es lógico pensar que la perrita es agresiva o que no sabe interactuar con personas y otros animales. Pero resulta que es todo lo contrario.

Sus ojitos, mezcla de tristeza y ternura, te invitan a acercarse para que la acaricies. Es muy regalona, cariñosa y juguetona. Te toma la mano con su boca suavemente, mientras en vano intenta pararse en dos patitas para abrazarte. Y una vez que ya te conoce, corre felíz a tu encuentro, con el anhelo de que te quedes a su lado para siempre. Con otros perritos es igual de receptiva y amistosa. Sin duda, para haber pasado por experiencias tan traumáticas, Luna es una perrita extraordinaria. De vez en cuando, la perrita le ladra a su trasero como si fuera su enemigo, lamentables vestigios del abuso vivido cuando era cachorrita. Pero, gracias a una serie de terapias, estas manifestaciones ya están desapareciendo.

Hoy Luna cuenta con dos años y se encuentra en una clínica veterinaria ubicada en Ñuñoa. Y pese a que recibe las visitas de sus queridas rescatistas, una Etóloga, una Fisiatra, una Reikista y una estudiante de Etología en práctica, la realidad es que Luna está el 90% de su tiempo solita, en un patio pequeño, cuyo suelo es de cemento resbaladizo. ¿Qué implica esto?, que Luna se resbala con facilidad y se le abren sus patitas traseras hacia los lados hasta casi en 180°. Cuando ello sucede, inmediatamente se inflama la zona de su pelvis y parte de su tren inferior. Todo ello redunda en dolor, ya que ella aún no está totalmente rehabilitada de su segunda operación a la cadera.

Si bien las rescatistas y profesionales que la visitan (y que la apoyan en forma gratuita), se han convertido en su familia, ello es insuficiente. La perrita necesita otro espacio (pasto, tierra), donde pueda jugar, correr e interactuar con más personas y otros animales. En el fondo, necesita de más compañía, atención y amor para salir adelante.

Es por ello que apelamos a la amorosa disponibilidad de alguna persona (ubicada en Santiago) dispuesta a recibir a Luna, ya sea en forma temporal o definitiva. Las profesionales que apoyan a Luna, se comprometen a aportar con los remedios (para el dolor), con su comida y a continuar con las terapias que actualmente recibe, dado que aún falta para el 100% de su sanación física y emocional.

Desde ya se los agradecemos con todo nuestro corazón,

Colaboradoras de “Equipo Luna”

Los interesados pueden contactar a Alejandra Vega (9/99179489) y/o Cynthia Pinilla (9/56145672)