Niños leen y aprenden sin ver con los ojos físicos

VEO sitioPor Marina Parisi, publicado el 2018

Sin duda, en México están ocurriendo cosas muy interesantes. En varias ciudades del país ya se han instalado Centros de Visión Extra Ocular, donde enseñan a niños de entre 6 y 12 años a ver el mundo material sin los ojos físicos. No sólo consiguen leer, dibujar y aprender con los ojos vendados. Además, los niños mejoran su desempeño académico, memorizan, recuerdan y analizan con mayor facilidad, se vuelven más intuitivos y creativos, adquieren más claridad mental, aumentan su autoestima y desarrollan más capacidad de resiliencia ante los retos de la vida. ¿En qué consiste el revolucionario método?

Diana Loo, Instructora del Centro de Visión Extra Ocular de Guadalajara, comenta que “desde el momento en que a los niños les decimos ´tonto, flojo, eres incapaz´, o bien, les decimos ´no puedes, no debes o no te lo mereces´, los estamos bloqueando emocionalmente. Entonces, lo primero que hacemos en una clase de Visión Extra Ocular es desbloquear a los niños”.

“La clase con el niño dura una hora (una vez por semana durante 10 semanas) y cuando el menor llega, la idea es hacerse amigo de él”, explica Noé Esperón Hernández (mexicano y creador del método). “Conversamos con él cinco minutos acerca de sus amigos, sus pasatiempos y su mundo. En ese momento ya podemos detectar ciertos aspectos que emocionalmente no andan muy bien en el niño. Luego, le vendamos los ojos con tres antifaces y le activamos un poco su energía interna para que se sienta libre de tristezas, enojos o fracasos”.

“Al momento de vendarle los ojos inmediatamente el niño pasa al estado Alfa o Meditativo, el cual nos permite ir al inconsciente y limpiar los traumas. En este estado, la conciencia está expandida, por lo que es mucho más fácil quitar la carga emocional a las malas experiencias. Por ejemplo, si por mucho tiempo el niño se quejó de que pasó hambre y era su tristeza y su tema más frecuente, en estado Alfa es muy simple neutralizar la emoción negativa asociada a esa experiencia. Entonces, el niño ahora dice ´aprendí a valorar la comida, a cuidarla y a no desperdiciarla´. El trauma se acaba de convertir en sabiduría pura”, enfatiza Esperón.

De igual forma, “en esta fase sustituimos los ´no te lo mereces, no puedes o eres incapaz´ por nuevas formas de pensar que van a ayudar al niño a ser mejor en todo, diciéndole ´sí te lo mereces, eres capaz, eres el mejor”, asevera Loo.

Posteriormente, viene una dinámica “donde junto a los niños revisamos 10 conceptos que son la base de la conducta humana”, detalla Esperón, “por eso son 10 clases. Cada niño tiene una percepción de cada concepto que puede ser correcta o incorrecta. Nosotros corregimos estos principios, dado que éstos después se van a convertir en acciones”.

Asimismo, durante esta dinámica y en la primera clase, “le preguntamos al niño qué percepción tiene de su mamá, de su papá, del éxito y del fracaso”, acota Loo.

La etapa final es cuando al niño (siempre vendado) se le pasan palabras escritas en tarjetas para que las lea, colores y figuras para que las perciba, luego libros y revistas para que lea, seguido de papel y lápiz para que dibuje y pinte. “Por último, le preguntamos qué imaginó mientras dibujo y pintó, y luego hacemos un diagnóstico psicológico del niño”, afirma Esperón.

El rol medular de los padres

Concluida la hora de trabajo con el niño, éste sale y entran los papás, quienes se quedan junto a los instructores por espacio de 30 minutos. “Les contamos a los papás qué es lo que deben corregir para mejorar el diagnóstico psicológico que levantamos del niño. Y si los padres cambian, el niño cambia y mejora. De hecho, si la mamá gritaba, le decimos ´ya no grites´. Por eso y desde un comienzo les decimos a los papás que si ellos no van a participar, no vamos a emprender un curso que no tendrá resultados”, grafica Esperón.

“En la primera clase con los papás, cuando les decimos ´ésto es lo que tu hijo percibe de ti´, es muy común que lloremos juntos, porque los padres se entristecen al darse cuenta que sus hijos los ven lejanos y dicen, “mamá y papa siempre están ocupados trabajando”, relata Loo. “Sin embargo, aquí lo esencial que deben entender los padres es que no importa cuánto tiempo pasen con sus hijos. Lo importante es que debe ser tiempo presente: enfocados y pendientes de sus hijos. Si los padres entienden esto y verdaderamente lo llevan a la práctica, los niños mejoran. Por eso decimos que Visión Extra Ocular es mucho más que ver y leer con los ojos cerrados, es un cambio de conciencia que te impulsa a ser mejor persona”.

“El resultado de este método es que en la primera clase 8 de cada 10 niños ya están leyendo un libro con los ojos vendados, sin importar si tienen Síndrome de Down, Autismo, Dislexia, retraso mental, si están reprobando en la escuela o si no habla bien”, subraya Esperon. “Los niños son más simples que nosotros los adultos y más inocentes también, por lo que es muy simple limpiar sus traumas. Todos los desequilibrios se corrigen casi inmediatamente en la primera clase con este método. Es sorprendente, porque habitualmente los traumas en los niños tomarían años con un psicólogo”.

“En adultos es más difícil”, asegura Esperón. “Ellos también pueden tomar el curso de Visión Extra Ocular, pero en la primera clase solo una persona de 100 logra leer con los ojos vendados. Hay muchos filtros que quitar en un adulto: egos, traumas, iras, culpas, tristezas. Alguien que está traumado o bloqueado no puede ver con los ojos vendados. Quizás al final del curso la persona no logre ver el mundo con los ojos vendados, pero nosotros le quitamos su trauma y ésta cambia. Cambia su manera de pensar, de actuar, de alimentarse y ahora tiene otra visión de la vida. Esto sucede porque su conciencia se ha expandido y es un ser más pleno”.

La experiencia de Noé Esperón meditando

Noé Esperon cuenta que trabajó 30 años en computación y desde sus inicios laborales decidió practicar la meditación. “Me di cuenta que con la meditación se expandían mis capacidades, y si antes tenía que trabajar el doble para obtener resultados, con el tiempo llegué a trabajar la mitad del horario y rendir dos o tres veces más en resultados. Les enseñé a mis obreros de la fábrica a meditar. Ellos no tenían más que estudios de secundaria y los convertí en programadores de computación. Con el paso del tiempo llegaron a ocupar puestos gerenciales y a ganar más que yo (risas)”.

“Les empecé a enseñar a mis hijos y fue ahí que descubrí que ellos podían leer tarjetas que estaban boca abajo. Así, comencé a enseñar el método a mis sobrinos y vi cómo sus capacidades iban creciendo. Luego me traían a niños que estaban reprobando, que tenían mal carácter, que no se concentraban en la escuela o que tenían muchos traumas. Me sorprendí al constatar que ellos mejoraban casi inmediatamente. Ahora ya van 35 años desde que creé esta técnica y hace 15 años que no le he cambiado nada”.

“Si a nivel micro tenemos estos tremendos avances en los niños, a nivel planetario esto sería maravilloso, ya que con los ojos vendados la conciencia se expande”, subraya Esperón. “Estos cursos están dirigidos a todos los niños del planeta, pero yo solo puedo enseñar nada más que a 5.000. Por este motivo yo ahora estoy formando a instructores en todas las ciudades de México. Los instructores demoran cuatro días en formarse (todo el día) y no requieren de estudios previos, sólo necesitan voluntad y pasión para enseñar a los niños”.

El estado Alfa o Meditativo

Cuando nos situamos en un lugar tranquilo, cerramos los ojos y meditamos, esto es, enfocamos la atención en nuestra respiración, siempre inspirando y expirando por la nariz (procurando que la respiración sea diafragmática, no con los pulmones), y sin importar si se está sentado o acostado, lo que sucede es que la glándula Pineal se activa.

Cuando la Pineal “se enciende”, ésta comienza a secretar Serotonina, Dopamina, Endorfina y GHA, que son una serie de hormonas que regulan el sueño, la ansiedad, el apetito y la actividad sexual. En otras palabras, insustituibles regalos de la naturaleza que nos brindan armonía y bienestar. Esto es lo que ocurre a nivel biológico. A nivel energético, nuestra frecuencia mental baja (cantidad de pensamientos) y entramos en el estado Alfa. Se trata de un estado de lucidez relajado, donde se desarrolla mucho la concentración, la inteligencia y la creatividad.

Es aquí donde la conciencia se expande y el ser humano tiene la posibilidad de desarrollar dones que están “dormidos”, como la telepatía (capacidad de comunicarse con otros mentalmente), la clariaudiencia (capacidad de escuchar lo que normalmente otros no oyen), la dermovisión (capacidad de percibir el mundo a través de la piel o las manos), y la clarividencia (capacidad de ver lo que normalmente otros no ven).

Si continuamos profundizando en la relajación igualmente lúcidos, entramos al estado Tetha o de meditación profunda, y donde la frecuencia mental es aún más baja, es decir, tu mente se ha sincronizado con la respiración y casi ya no hay ideas o imágenes que te perturben. En este estado es posible realizar viajes astrales (salirse del cuerpo y viajar a donde el alma quiera ir) y ver el aura de las personas. De igual forma, es posible la levitación, lo que algunos monjes Zen consiguen con esta práctica.

Por último, y aunque es más difícil de lograr sin quedarse dormido, si seguimos bajando la frecuencia de nuestra respiración y de nuestra actividad mental, podemos alcanzar el estado Deltha, donde es posible la teletransportación (abrir los ojos y estar en otro lugar).

Ya estamos en Cuarta Dimensión o en la Dimensión de la Energía, también llamada de la Astralidad. ¿Qué significa esto?, que ahora más que nunca es mucho más fácil trabajar nuestro potencial divino y despertar todos estos dones que se encuentran dormidos. Y es más fácil porque hoy más que antes la energía está al servicio de nuestra mente, también de nuestros deseos e intenciones.

Para muestra un botón: hoy la KGB, Scotland Yard y el FBI están reclutando a psíquicos con diversos dones y habilidades para resolver sus casos.

Fuentes: Visión Extra Ocular Noé Esperón (You Tube), http://www.viendoporelmundo.com/, Visión Extra Ocular con Diana Loo en Guadalajara (You Tube)