Tomasa para prevenir riesgo cardio-vascular

template 2Publicado en Revista Indualimentos, 2016

Los accidentes cardio-vasculares son la principal causa de muerte en el mundo, mientras que en Chile esta patología fue responsable de la muerte del 30% de los adultos en 2014, de acuerdo a cifras del Ministerio de Salud. Este desequilibrio se explica por la formación de coágulos que inesperadamente bloquean o rompen un vaso sanguíneo, deteniendo el correcto suministro de sangre al cerebro. Así, las células cerebrales afectadas por la interrupción de sangre mueren, causando daños irreversibles en la persona.

Si bien esta condición se desarrolla en forma silenciosa, siendo gatillada principalmente por antecedentes hereditarios, malos hábitos de alimentación, sedentarismo, tabaquismo y alcoholismo, entre otros factores, hoy por fin cuenta con un tratamiento preventivo que sorprende por su simpleza.

Expertos del CEAP (Centro de Estudios en Alimentos) y de la Universidad de Talca identificaron recientemente propiedades anti-plaquetarias (evita que las plaquetas se aglutinen formando coágulos) y anti-trombóticas (evita la formación de coágulos) en la tomasa, que es el descarte de piel, pulpa y semillas que queda del tomate. Así, este residuo agrícola podría convertirse en la potencial solución para prevenir accidentes vasculares y también infartos cardíacos.

Los especialistas corroboraron en laboratorio que la tomasa inhibe hasta en un 30% la actividad de las plaquetas y los trombos (responsables de la formación de coágulos), lo que representa un gran salto científico considerando que hasta ahora se desconocía por completo este atributo en el desecho del tomate.

Según explica Iván Palomo, investigador del Laboratorio de Hematología e Inmunología de la Universidad de Talca, “la tomasa presenta varias moléculas (nucleósidos y ácidos hidroxicinámicos) que inhiben la función plaquetaria y algunas protegen el endotelio (célula aplanada que recubre el interior de los vasos sanguíneos). Entonces, se produce un efecto en el que aumenta el AMPc (Adenosin Monofosfato Cíclico), lo que disminuye la actividad plaquetaria, inhibiendo la aglutinación de éstas y la consecuente generación de coágulos”.

Ante este descubrimiento científico, el CEAP no esconde su satisfacción, razón por la cual ya presentó una patente a nivel internacional, al tiempo que trabaja para lograr transformar esta materia prima en un producto de valor agregado.

“La idea es llegar a producir un ingrediente funcional a partir de la tomasa, que se agregue a un alimento de consumo masivo, como por ejemplo una galleta, tal cual hizo en su momento la autoridad al adicionar ácido fólico a la harina de trigo”, describe Díaz, “ello debido a que el mayor aporte de la tomasa es justamente su efecto preventivo anti-plaquetario y anti-trombótico, y que es aún más eficiente cuando es consumida en edad temprana, a partir de los 12 o 15 años. Así, se pueden prevenir mucho mejor los accidentes vasculares e infartos cardíacos que suelen ocurrir a partir de los 35 años”.

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